Cuatro Años Más de Kirchner?

Todo esto suena como una descripción del régimen de Hugo Chávez en Venezuela. Y, por cierto, las semejanzas entre Kirchner y Chávez son francamente perturbadoras. Aunque no ha lanzado una guerra total contra la democracia o la empresa privada, como ha hecho Chávez, Kirchner ha tomado a un país que alguna vez fue “la joya de América del Sur” —un país rico en materias primas e infraestructura y con una fuerza de trabajo altamente educada— y lo ha transformado en uno de los “hombres enfermos” de América del Sur. Desde 2003, el lugar de Argentina en el Índice de Libertad Económica del Wall Street Journal y la Fundación Heritage ha descendido del puesto número 68 (de un total de 156 economías) al puesto número 138 (de un total de 179 economías). Entre los países con índices más altos que Argentina se encuentran Tayikistán, Papúa Nueva Guinea, Haití, Mauritania y Camerún. A principios de este año, el antiguo ministro argentino de economía Domingo Carvallo declaró al New York Times: “El nivel de pobreza es ahora más alto que en los peores momentos de la década del noventa. . . . Sin duda, la inflación está aumentando la pobreza”.

¿Qué desesperado está el gobierno de Kirchner? Mucho. Tanto que, de acuerdo con un documento clasificado que obtuvo la publicación semanal argentina Perfil, el Canciller Héctor Timerman les ha dicho a funcionarios del gobierno sirio que Argentina “estaría dispuesta a suspender por completo la investigación de los ataques terroristas de 1992 y 1994, atribuidos a Irán, a cambio de que se renueven y fortalezcan las relaciones comerciales entre los dos países, que en su mejor momento alcanzaron un total de 1200 millones de dólares por año. Es casi completamente seguro que los dos ataques fueron planeados por agentes iraníes. El primer atentado (en 1992) destruyó el edificio de la embajada de Israel, mientras que el segundo ataque redujo a escombros un centro de la comunidad judía de Argentina.

Durante su presidencia (2003-2007), Néstor Kirchner condenó a Teherán por su falta de cooperación con las investigaciones. Después de asumir el gobierno, su esposa continuó presionando a Irán. Hasta que se publicó el artículo de Perfil, Cristina Kirchner había recibido un fuerte apoyo de grupos judíos en Argentina, Israel y los Estados Unidos (Timerman es el primer Canciller judío de Argentina). Ahora, sin embargo,  parece que el gobierno está dispuesto al menos a hacer flotar la idea de encubrir el terrorismo iraní a cambio de concesiones comerciales. A fines de mayo, Perfil documentó, con citas textuales de datos del ministerio de agricultura de Argentina, que las exportaciones a Irán se habían duplicado entre 2009 y 2010 y que habían crecido un descomunal 645 por ciento durante la presidencia de Cristina Kirchner.

Los acreedores extranjeros han descubierto de la peor forma posible que Argentina no es un deudor fiable. Aparentemente, tampoco es un amigo fiable de Israel o de los Estados Unidos. Cuatro años más de Kirchner serán el deleite de Hugo Chávez, a quien le encanta tener un estrecho aliado ideológico y económico en Buenos Aires. Pero harán también que se acelere aun más la decadencia de Argentina.

Jaime Daremblum fue embajador de Costa Rica en los Estados Unidos desde 1998 hasta 2004 y es ahora director del Centro de Estudios de América Latina en el Instituto Hudson.

*Traducido al español por Inés Azar