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Un año de aniversarios en América Latina

Mientras celebramos cuánto ha avanzado la región, recordemos cuánto camino le queda aun por recorrer

by
Jaime Daremblum

Bio

July 24, 2012 - 12:37 pm
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Los aniversarios constituyen una buena oportunidad de medir el progreso relativo de un país. Este año, América Latina marca un número significativo de aniversarios decenales de acontecimientos que se extienden a lo largo de medio siglo. Esos aniversarios señalan no sólo cuánto han progresado muchos países sino también cuánto camino les queda a otros por recorrer. La que sigue es una lista parcial.

(1) En 1962, hubo un golpe militar en Argentina; Jamaica ganó formalmente la independencia de Gran Bretaña; por último, la conspiración de Fidel Castro con sus patrocinadores soviéticos desencadenó la más peligrosa crisis de la guerra fría, que nos llevó al borde de la aniquilación nuclear.

Cincuenta años después, la presidenta de Argentina es una cuasi autócrata de izquierda que ha puesto límites a la libertad de prensa y  parece estar determinada a repetir los errores de gobiernos anteriores que produjeron una inflación rampante. Los hermanos Castro están vivos todavía y los cubanos siguen languideciendo bajo las botas de su brutal dictadura comunista. Cuando el Papa Benedicto XVI visitó la isla en marzo de este año, un alto funcionario cubano declaró en tono desafiante: “Estamos poniendo al día nuestro modelo económico, pero no estamos hablando de reforma política”. En el resto del Caribe, Jamaica sufre, desde hace ya varias décadas, la tóxica combinación de excesiva burocracia, violencia criminal y corrupción política. “En términos reales”, afirma El Economista, “los jamaiquinos no gozan hoy de mayor prosperidad que la que tenían a principios de los años setenta”.

(2) En 1972, hubo un golpe militar en Ecuador; Juan María Bordaberry asumió la presidencia de Uruguay, país que bajo su régimen dictatorial pronto  mereció el título de “cámara de tortura de América Latina”; numerosas huelgas estallaron en Chile en protesta contra las desastrosas medidas de política económica de Salvador Allende.

Cuarenta años después, la casa de gobierno de Quito está ocupada por un discípulo de Hugo Chávez que tiene ambiciones autocráticas y persigue a los periodistas de oposición. Uruguay, en cambio, es un modelo de estabilidad democrática y éxito económico: es el país latinoamericano que recibió el más alto puntaje en el Índice de Prosperidad Legatum  de 2011. Chile, por su parte, lleva más de dos décadas de democracia y sigue siendo una gran estrella económica: ningún otro país de América Latina ocupa un puesto más alto que el suyo en el Índice de competitividad global, publicado por el Foro Económico Mundial, o en el Índice de libertad económica de la Fundación Heritage.

(3) En 1982, Honduras adoptó su actual constitución democrática; hubo un golpe de estado en Guatemala; Argentina ocupó las Islas Malvinas (Falkland Islands), de posesión británica, para perderlas después de una guerra breve pero sangrienta; regresó la democracia en Bolivia; después del cese de pagos de México, América Latina se hundió en una crisis de deuda.

Treinta años después, Honduras y Guatemala son dos frágiles democracias enfrentadas a una violencia rampante, causada por el tráfico de drogas, que ha elevado de manera vertiginosa la tasa de homicidios en ambos países. El gobierno de Argentina vuelve a blandir la espada con respecto a las Malvinas para distraer la atención pública de los problemas económicos internos. Y en Bolivia, el pupilo de Chávez, Evo Morales, ha debilitado sistemáticamente la democracia. Lo bueno es que, con la excepción de Bolivia, Argentina y otros pocos países, América Latina —incluidos Brasil y México, los dos países más poblados de la región— ha logrado un nivel de estabilidad económica que habría parecido totalmente implausible en 1982, en medio de la crisis de la deuda. Como notaba en 2010 Michael Reid, experto en asuntos de América Latina, “una región cuyo nombre se había convertido en sinónimo de inestabilidad financiera pasó, en su mayor parte sin problemas, la reciente recesión”.

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