Get PJ Media on your Apple

Estrella económica en ascenso en América Central

Panamá está creciendo a un ritmo vertiginoso y merece un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos.

by
Jaime Daremblum

Bio

August 3, 2011 - 12:00 am
<- Prev  Page 2 of 2   View as Single Page

Conseguir la aprobación del tratado de comercio por parte de los Estados Unidos sería una gran victoria para el presidente panameño Ricardo Martinelli, un magnate dueño de supermercados cuyos primeros dos años en funciones han sido decididamente difíciles y un tanto decepcionantes. Aunque ha seguido una política económica desarrollista, este hombre de negocios conservador ha gobernado a menudo de un modo torpe, cuasi autoritario, que los funcionarios del gobierno norteamericano han contemplado con creciente inquietud.

Esa inquietud quedó subrayada en un cable de agosto de 2009, enviado desde la embajada norteamericana en Ciudad de Panamá, que fue publicado por WikiLeaks a fines del año pasado. El cable informaba que Martinelli “se había puesto en contacto con la Embajada, entre otras instituciones, solicitando que lo asistieran en la construcción de infraestructura que le permitiría establecer escuchas telefónicas contra posibles amenazas a la seguridad y también contra opositores políticos” (el énfasis es mío). El cable advertía también que el presidente panameño tenía “tendencias autocráticas” y “podía estar dispuesto a prescindir del estado de derecho para conseguir sus metas políticas y de desarrollo”, y agregaba: “Su inclinación por la intimidación y el chantaje puede haberlo conducido al estrellato en supermercados, pero no es, de manera alguna, lo propio de un estadista”.

De hecho, mientras Martinelli sueña con transformar a Panamá en una dínamo al estilo de Singapur, el amiguismo, la corrupción y la intimidación política dificultan su progreso. El país necesita instituciones más fuertes, y su actual gobierno no está haciendo lo suficiente para construirlas. En el Índice de Competitividad Global de 2010-2011, publicado por el Foro Económico Mundial, dentro de un total de 139  países o economías, Panamá ocupa el puesto 73 en la categoría de “instituciones” (detrás de Suazilandia y Azerbaiyán), el 76 en la categoría de “salud y educación primaria” (detrás de Arabia Saudita y Ecuador), el 82 en la categoría de “educación y capacitación superior” (detrás de Jamaica y Guyana), y 106 en la categoría de “eficiencia en el mercado de trabajo” (detrás de Sri Lanka y la Costa de Marfil).

En diciembre de este año se cumple el vigésimo segundo aniversario de la invasión de Estados Unidos que derrocó a Manuel Noriega, y el duodécimo aniversario del momento en el que los panameños asumieron completo control del canal. Hoy, esa joven democracia está creciendo como la economía de uno de los tigres asiáticos (Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, Taiwán). Pero sin mejores instituciones o sin una conducción política más responsable, Panamá nunca logrará realizar sus más altas ambiciones

 

Jaime Daremblum fue embajador de Costa Rica en los Estados Unidos desde 1998 hasta 2004 y es ahora director del Centro de Estudios de América Latina en el Instituto Hudson.

Traducido por Inés Azar

<- Prev  Page 2 of 2   View as Single Page
Jaime Daremblum, who served as Costa Rica’s ambassador to the United States from 1998 to 2004, is director of the Center for Latin American Studies at the Hudson Institute.

Comments are closed.