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El legado de Chávez en Venezuela

Un gobierno autocrático, una economía en ruinas y la tasa de homicidios más alta de América del Sur.

by
Jaime Daremblum

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January 8, 2013 - 4:36 pm
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En diciembre de 1998, Hugo Chávez ganó por primera vez las elecciones presidenciales en Venezuela. Poco después, un abogado del estado occidental de Barinas, cuyo gobernador era por entonces el padre de Chávez, hizo una profética declaración a la revista Newsweek: “Los venezolanos sueñan con tener un salvador, pero Chávez es un dictador. La gente no sabe lo que se le viene”.

Más de 14 años después, Chávez, que sufre de cáncer, está supuestamente a punto de morir, pero su legado autocrático está vivo y perdura.

Venezuela dejó hace tiempo de ser  una verdadera democracia. En efecto, el régimen gobernante controla la Corte Suprema (expandida y abarrotada de aliados de Chávez en 2004), la Asamblea Nacional (que en 2010 le otorgó a Chávez la autoridad de gobernar por decreto durante 18 meses) y el Consejo Nacional Electoral (que permitió repetidamente que los partidarios de Chávez violaran las leyes y normas electorales durante la campaña presidencial de 2012), para no hablar de las fuerzas armadas y la policía federal.

Más aun, Venezuela dejó hace tiempo de ser un país con verdadera libertad de prensa o con verdadera libertad económica. Además de imponer severas restricciones al contenido de los medios de comunicación, el gobierno de Chávez bloqueó la transmisión de cobertura crítica, cerró emisoras, llevó a juicio por difamación a numerosos periodistas, excluyó de los actos oficiales a los periodistas que consideraba poco amistosos y, con ayuda de aliados del gobierno y de los medios estatales de comunicación, hostigó a periodistas críticos del régimen, como lo muestra en detalle un informe del Comité para la Protección de Periodistas de agosto de 2012. Se trata de un régimen que no solo se apodera de estaciones de radio y televisión, sino también de bancos, instalaciones petroleras, plantas de cemento, fábricas de alimentos, plantaciones de azúcar, y mucho más.

Entre 1999 (cuando Chávez asumió el poder) y 2012, el puntaje de Venezuela en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage bajó 32 puntos. Los únicos países con un puntaje global más bajo en el índice de 2012 eran Eritrea, Libia, Cuba, Zimbabue y Corea del Norte. Ningún país tuvo un puntaje más bajo que Venezuela con respecto a los derechos de propiedad. Entre tanto, en el Índice de facilidad para hacer negocios, publicado por el Banco Mundial el 23 de octubre pasado, Venezuela está muy por detrás de Zimbabue y solo delante de la República Democrática del Congo, Eritrea, la República del Congo, Chad y la República Centroafricana (Cuba, Libia y Corea del Norte no estaban incluidas.)

Hay que recordar que Venezuela está dotada de enormes reservas de petróleo y tuvo alguna vez una considerable clase media. Pero la locura del socialismo  bolivariano ha arruinado a la compañía estatal de petróleo y ha provocado el éxodo de numerosos venezolanos de clase media, especialmente entre la población judía del país. (Hace un año, Matthew Fishbane, periodista de la revista Tablet, informó que “cerca de la mitad de la comunidad judía de Venezuela” había escapado “del caos social y económico desencadenado por Chávez y de la incómoda sensación de haber sido designados como blanco específico del régimen”.) Venezolanos de todo tipo comenzaron a buscar desesperadamente un modo de salir del país después de la reelección de Chávez el 7 de octubre pasado. De acuerdo con Bloomberg News, “las visitas a MeQuieroir,com, un sitio de Internet venezolano que proporciona información a los que desean emigrar, se triplicaron, alcanzando un total de 180.000 el día después de que Chávez ganara la elección por un margen de 11 puntos”.

Plagada de alta inflación, carestía de alimentos, cortes de electricidad y deuda en aumento, Venezuela se ha convertido en una las naciones económicamente más disfuncionales del Hemisferio Occidental. Se ha convertido, además, en uno de los países con mayor porcentaje de homicidios. De acuerdo con la organización independiente Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), el país sufrió un total de 21.692 homicidios en 2012, un aumento con respecto al total de 19.336 en 2011. La tasa nacional de homicidio (73 por 100.00 habitantes) es una de las más altas de todo el mundo y, sin lugar a dudas, la más alta en América del Sur. La tasa de homicidio en Caracas es aun mucho más alta: el OVV estimó que en 2011 había sido de 200 por 100.000 habitantes, lo cual hace que la capital de Venezuela sea, sin lugar a dudas, la ciudad más peligrosa de la tierra. (En agosto de 2010, en un incidente particularmente embarazoso, una bala perdida hirió en la pierna a una jugadora de béisbol del equipo de Hong Kong que participaba en la Copa del Mundo de Béisbol Femenino en un estadio de Caracas.)

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